Historia

 

¿Qué es la Pastoral de Juventud? 

La Pastoral de Juventud es la acción organizada de la Iglesia para acompañar a los jóvenes a descubrir, seguir y comprometerse con Jesucristo y su mensaje para que, transformados en hombres nuevos e integrando su fe y su vida, se conviertan en protagonistas de la Construcción de la Civilización del amor.

Para llevar a cabo esta misión optamos por evangelizar a todos los jóvenes con la pedagogía de Jesús (enseñar, escuchar, aprender, respetar, hacer crecer, acompañar, corregir, denunciar) que permita una formación integral (crecimiento en lo personal, en lo comunitario, en lo social y político, en la fe) optando por los pobres, débiles, sufrientes, excluidos y marginados (desde su realidad, compartiendo su lucha por la dignidad). Los jóvenes evangelizan a los jóvenes.

Queremos caminar junto a todos los jóvenes, en su propia cultura, estructuras y ambientes. Queremos llegar a las raíces mismas de la realidad juvenil, su manera fundamental de ser, de relacionarse con Dios, con el prójimo, con la naturaleza, con su historia; es decir la cultura juvenil en el sentido más hondo de la palabra.

HISTORIA DE LA PASTORAL DE JUVENTUD DE ARGENTINA

 

1980

Acción Católica y distintos Movimientos juveniles

Peregrinaciones marianas principalmente al Santuario de Nuestra Señora de Luján.
Congreso Mariano Nacional, celebrado en Mendoza en 1980 bajo el lema: A Cristo por María.

En 1981, los Obispos argentinos, atentos a la opción preferencial por los pobres y por los jóvenes, proclamada en Puebla, lanzan la Prioridad Juventud, un plan pastoral de cinco años, bajo el lema: Toda la Iglesia evangeliza a toda la Juventud.

Encuentro Nacional de Juventud” (Córdoba 1985) bajo el lema: Construyamos juntos una patria de hermanos. El tema de este encuentro fue la Civilización del Amor. Más de 100 mil jóvenes de todo el país participaron, agrupados en distintos centros de interés, que dan origen a pensar juntos una pastoral sectorial.

Se comienza la organización y coordinación a nivel nacional.
Al mismo tiempo se tienen los primeros contactos con las pastorales juveniles de América Latina.

Jornada Mundial de la Juventud, celebrada en Buenos Aires en abril de 1987. Bajo el lema: Nosotros hemos conocido el amor que Dios nos tiene y hemos creído en éI.

En 1988 se realiza la primer Asamblea Plenaria Nacional de Pastoral de Juventud.
Se lleva adelante la  Encuesta Nacional “De los jóvenes para los jóvenes”

 

1990

Paraná, octubre de 1990: Primer Encuentro Nacional de Responsables de Pastoral de Juventud, bajo el lema “Creemos en Cristo, con Él hacemos la historia”

Etapa “PostParaná “, tiempo de organización (1990/1994)

Se consolida  la acción pastoral organizada, que se expresa en la permanencia y periodicidad de las instancias nacionales  de Asambleas y reuniones con representantes de las distintas regiones,  movimientos, e instituciones.

Los obispos presentan las «Líneas Pastorales para la Nueva Evangelización», cuyo núcleo Evangelizador queremos vivir: La estrecha vinculación entre la fe y la dignidad humana.

Se desarrollan diversos programas de formación tanto a nivel nacional como regional, teniendo en cuenta la encarnación del Evangelio en la realidad juvenil, para impulsar Comunidades juveniles, celebrativas y misioneras

Esta experiencia es vivida de un modo especial en la acampada juvenil del Congreso Eucarístico Nacional, en 1994, en Santiago del Estero. Los 5000 jóvenes que participaron, vivieron la Eucaristía como centro y corazón del compartir de pequeñas comunidades.
El lema del CEN fue Jesucristo, pan de vida y esperanza de los hombres.

En octubre de 1996, en la diócesis de Mar del Plata,  se realiza el II Encuentro Nacional de Responsables. En la localidad de Chapadmalal, más de 3.000 referentes de la pastoral de juventud de todo el país reflexionaron a la luz del lema “Junto con Jesús construyamos la cultura de la vida”.

En 1997 se renueva la organización de la Pastoral de Juventud, afianzando las opciones de participación desde un estilo federal. A través del trabajo en las Asambleas y las distintas instancias de discernimiento y comunión se expresó el marco de la misión de la Pastoral y  los objetivos hasta el año 2.000.

1998, en Chile, un gran número de jóvenes argentinos participan del Encuentro Continental de Jóvenes, y del II Congreso Latinoamericano de Pastoral Juvenil.

1999, con las pastorales juveniles del Cono Sur, Brasil, Chile, Uruguay y Paraguay, se realiza por primera vez un Gesto Común, para expresar el compromiso en la construcción de sociedades más justas y fraternas, en nuestro continente.

 

2000

En el año 2000 y cómo fruto de la reflexión nacional empezó a funcionar el Instituto Nacional de Formación de Pastoral de Juventud “Cardenal Eduardo Francisco Pironio”.

II Gesto Común del Cono Sur, expresión del compromiso por los más pobres en torno al anuncio, la denuncia y la celebración.

Argentina fue sede del XIII Encuentro Latinoamericano de Responsables Nacionales de Pastoral Juvenil. Esto significó un signo de la creciente sintonía latinoamericana que venía impregnando a nuestra pastoral.

En el año 2001 se realizó un Concurso Nacional de Proyectos Sociales, el cual buscó entrar en contacto y acompañar  iniciativas concretas por la dignidad de los jóvenes, llevadas adelante por jóvenes de todo el país.

El lanzamiento del Plan Nacional de Pastoral de Juventud en el año 2001 buscó involucrar a todos los jóvenes en un proceso de planificación a partir de la reflexión y conversión, para transformar la acción pastoral y la realidad juvenil. A través de la metodología de una Planificación Pastoral Participativa, se fueron viendo las distintas etapas para hacer realidad el sueño de una Pastoral de Juventud que acompaña la vida y las opciones de los jóvenes.

En el año 2003, en el marco del Proceso del Plan Nacional, se realizó el III Encuentro Nacional de Responsables de Pastoral de Juventud en Gualeguaychú.  De un modo participativo se construyó un marco teórico para toda la Pastoral de Juventud argentina.

Como resultado del profundo trabajo del Plan Nacional se publicó “Un mapa para Navegar Mar Adentro”, un libro que describe el camino realizado en las dos primeras etapas del plan e invita a dar continuidad a los procesos de planificación en las diócesis, movimientos, comunidades juveniles, etc.

Actualmente estamos llevando adelante diversos proyectos que surgen de los desafíos que nos presenta “Un mapa para navegar mar adentro” y buscando caminos para animar y servir mejor a las comunidades juveniles, a los movimientos, a los animadores y asesores y a las y los jóvenes de nuestra patria.